Válvula de presión

pelota pinchada

No hablo de la presión táctica (aunque siempre queda reflejada en el juego); me refiero a la presión interna de un jugador. No soy psicólogo por lo que no voy a exponer qué es o cómo puede expresarse en los terrenos de juego porque puede haber multitud de condicionantes internos y/o externos.

Quiero exponer un caso en concreto, el nivel de rendimiento de mi compañero Nil. Ese año yo estaba en prácticas y tuve la suerte de estar en el club indicado en el momento indicado, lleno de jugadores de nivel y de un cuerpo técnico extraordinario. Hay mil anécdotas, la cual más interesante, pero me centro en la válvula de presión de Nil, un chico recién llegado del juvenil.

A mi parecer, el ser titular ya es suficiente motivación y suficiente responsabilidad y por lo tanto suficiente presión interna como para que un jugador salga en plenas condiciones a un terreno de juego, pero el caso de Nil es distinto. Él está frustrado, no juega más que propinas en los minutos finales cuando él viene de disputar todos los minutos en todas las categorías inferiores del club y le cuesta aceptar el nuevo Rol. Cuando llega su momento no sale “enchufado” o le falta ese plus que necesita para marcar; él es delantero y por mucho que intentemos maquillar el juego de un delantero, al final, ellos necesitan goles.

Pese a que el objetivo del club se cumplió (ascenso), Nil fué irregular durante toda la temporada.

La anécdota llega unos años después cuando coincidimos en un coche camino a un campo de fútbol y salió el tema. Nil dijo, “mi mejor juego lo saqué aquellos meses con lo que me dijo el entrenador”. Yo le dije muy sinceramente: “conmigo no habrías jugado nada y seguramente te hubiese sacado del equipo; si necesitas que te motiven para jugar es señal de que no quieres jugar. Prefiero centrarme en otros jugadores que si tengan esas ganas de aportar y la prueba está en que tu mejor momento como futbolista fueron unos pocos meses. Creo que tienes todas las capacidades para triunfar y ahora serías el capitán de ese equipo si supieras gestionar tu propia válvula de presión”.

No es una crítica a la gestión sobre Nil; seguramente si no llegan a gestionarlo tal como lo hicieron no habría jugado absolutamente nada y lo habrían descendido al equipo filial. La gestión de la plantilla, para mí la más difícil que he visto gestionar nunca, hicieron que el equipo ascendiera de categoría.

 

Agradecimientos al club que me dejó aprender.

 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s