Gestión del rendimiento deportivo

Existe la posibilidad de mejorar.

En base al potencial o las debilidades, se puede perfilar un gran competidor. Pero hay una gran diferencia entre un buen competidor y un competidor excelente, los detalles.

No hay que realizar perfectamente todos aquellos aspectos que envuelve a un deportista para obtener la excelencia, un corredor de maratón tiene que prepararse para una única carrera. Todo aquello que está desarrollando es para afrontar con garantías una carrera de una distancia ya predeterminada y seguramente, si todo sale sobre lo trabajado, ya sabrá el tiempo que va a realizar en dicha carrera. Después encontrará variantes, como puede ser el clima (un cambio brusco inesperado en el clima puede afectarle negativamente o positivamente), una lesión puede frenar la constancia en la carrera o incluso ponerle fin. El flato, los nervios, una salida descontrolada por querer aguantar un ritmo unos segundos más rápido que el suyo, encontrarse atrapado por un pelotón…

Pero que pasa con el fútbol? Primero, es un deporte de equipo. Por lo que la relación directa con el compañero influye en rendimiento de nuestro jugador. Directamente, nuestro jugador puede estar en plena forma, la confianza por las nubes, la autoestima alta, con ganas de competir, pero hay tantas variantes en el juego que no todo está en un buen entrenamiento jugador-pelota. Los padres se empeñan en entrenar a sus hijos con un buen trato del balón y les hacen realizar entrenamientos repetitivos de jugador-pelota-cono.

Durante el partido de 90 minutos, se estudió que un jugador puede estar de entre 1 a 3 minutos en contacto con la pelota. El resto no lo está.

Hay muchas variantes durante un partido de fútbol, demasiadas. La pelota, en realidad nunca la posee nadie. La pelota está en el suelo, en cualquier momento la puede tener pisada un jugador azul como uno rojo. No existe el poseedor de la pelota, un jugador la tiene, pero no la posee. En el baloncesto, el jugador coge la pelota con las manos y la posee, no hay forma de quitarle la pelota y en un 99% de las veces que un defensor intenta arrebatar la pelota, realiza falta personal.

En el fútbol, hay que gestionar el rendimiento de nuestro deportista en muchos aspectos y en diferentes momentos, posiblemente sea imposible de exponerlos todos por escrito. Si quieres que tu deportista aprenda más sobre él mismo y como gestionar su rendimiento en base a sus virtudes y sus debilidades, busca un gestor (entrenador) de rendimiento deportivo (fútbol) profesional.